Bárbara Aráoz, Joven neuquina “la rompe” en EE.UU

Bárbara Aráoz se inició en Pacífico a los siete años. Siendo muy joven ganó muchos títulos y actualmente juega en una universidad de Estados Unidos

Bárbara nació el 17 de julio de 1996 en Neuquén capital. Su vida está relacionada con el básquet desde siempre. Daniel Aráoz, su papá, llegó a la ciudad y se transformó en un símbolo de la actividad.

Desde siempre tiene los colores de Pacífico tatuados en el corazón. A los 7 años empezó a jugar en el club de la calle Alberdi con el que consiguió muchos títulos y desplegó todo su talento. También integró las selecciones provinciales en los Epade, siendo campeona y protagonista fundamental.

Esa capacidad le generó oportunidades en clubes de Buenos Aires.

Tras su paso por Sunderland de la Capital Federal llegó la gran chance de jugar en Estados Unidos, la cuna del baloncesto.

A través de un entrenador que había tenido Daniel, Barby pegó el salto a la Universidad de Marshaltown. Desde agosto del 2015, su lugar en el mundo.

En sus respuestas se encuentran las razones por las cuales ha logrado tantas cosas a tan corta edad:

pregunta- ¿Cuánto tiempo llevas allá?

Respuesta- Estoy acá desde agosto del año pasado, cuando empezaron las clases y los entrenamientos. Hace unos días terminó la competencia. Voy para Argentina en mayo.

p- ¿Qué balance hacés del desempeño del equipo y el nivel de básquet?

r- Con algunos problemas de lesiones, el equipo se hizo más corto y el grupo se afianzó más.

El nivel me parece muy bueno. En general los equipos tienen altos porcentajes y muchas jugadoras se reparten los puntos. El 70% de los equipos presiona toda la cancha.

p- En cuanto a estatura, tamaño y edad, ¿con qué rivales te encontraste ?

r- El roce no es tan intenso porque el reglamento no lo permite. Los toques con las manos, se cobran como falta.

En estatura los equipos tienen una o dos grandes que juegan bien seguro.

p- Sobre el juego, ¿qué rol ocupás en el equipo?

r- La base titular se lesionó el primer partido de la temporada y yo tome ese puesto.

Lo puedo hacer pero no es mi rol natural así que me tuve que adaptar a eso. Yo no estaba acostumbrada a que me defiendan toda la cancha.

Creo que esta experiencia me ha hecho crecer mucho y el día de mañana puedo jugar de lo que me pidan. Tengo buenos números a mi gusto.

p- Entonces hay diferencia con el juego que te vimos desplegar en formativas con Pacífico.

r- Sí. Me destaco en defensa y en asistencias, que es muy diferente a lo que hacía en Neuquén.

p- ¿En qué posición terminó Marshaltown?

r- De la tabla general no se sabe bien. No la dan porque se mezclan los equipos de todo el país. Jugamos contra casi 30 equipos y los rivales de la región son sólo tres.

p- Esto quiere decir que no le dan tanta importancia a los resultados.

r- Exacto. No competís para terminar en una u otra posición sino para mejorar y mejorar y después ganar.

p- ¿Extrañaste mucho o no lo sentiste?

r- Al principio extrañé mucho. No sólo por los afectos sino también por la cultura.

Fue distinto a estar en Buenos Aires. Acá no puedo extrañar a mamá y tomarme un cole.

Pasé Navidad y las fiestas sola porque no había nadie, todos se habían ido.

En ese sentido es duro.

Vivir en Buenos Aires también tiene su parte complicada pero no me había pasado nunca estar 10 meses lejos de casa.

p- ¿Cómo lo superaste?

r- Mientras uno no tenga nada que hacer es duro, pero una vez que tengo clases, exámenes, entrenamientos y partido, el tiempo se pasa más rápido y estoy cada vez más cerca de ir a casa.

p- ¿Que es lo que más extrañás?

r- La comida, sobre todo casera.

Y los afectos, mis viejos y los amigos. Uno cree que va a poder conseguir nuevos y todo, pero se extraña lo de siempre.

p- ¿Creés que vas a poder vivir de jugar al básquet?

r- Yo creo que no, por lo menos por ahora. Pero si pudiera, nunca me desligaría del básquet. Sueño con trabajar en este ambiente.

p- ¿Cómo se relaciona el básquet con el estudio?

r- Acá con malas notas no jugás. Eso lo respetan a rajatabla. Es parte del reglamento de la Njcaa que si querés ser estudiante-atleta, hay que tener un promedio mínimo.

A su vez, mi Coach revisa las notas constantemente. Las que fallan clases tienen consecuencias.

p- Después de volver en mayo, ¿cuáles son tus planes?

r- Vuelvo a Neuquén de vacaciones y en agosto regreso a Estados Unidos.

Cuando mi segundo año termine, la idea es buscar otra universidad por otras dos temporadas.

En total puedo jugar 4 años y es el mínimo para conseguir mi título universitario.

p- Si me tuvieras que nombrar un referente o ídolo. ¿Qué jugador y jugadora elegirías?

r- Admiro a Débora González, que juega en la selección mayor Argentina. Empezó de abajo y ahora está en Italia. Me gusta como juega.

Como ídolo o referente me vuelco más hacia Pepe Sánchez.

p- ¿Por qué Pepe?

r- Me gusta la visión holística que tiene del juego. La importancia que le da a la educación, los cambios que hizo en el sistema dirigencial de Estudiantes que no sólo se basan en lo deportivo.

Y en la cancha destaco el hecho de que no sobresalía y sin embargo era indispensable para los equipos donde jugaba.

Fuente Diario Rio Negro

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