Deportivo Viedma venció a Gimnasia y se medirá con Atenas

El equipo de Río Negro le ganó a Gimnasia por 69 a 64 y se metió en las Semifinales de la Conferencia Sur donde lo espera un apasionante clásico contra Atenas de Carmen de Patagones.

Gimnasia 64 – Deportivo Viedma 69

El primer cuarto tuvo más lucha que juego y más fricción que acciones lucidas. La tensión de lo que estaba en juego hizo que las defensas fueran superiores a los ataques y llevado por su gente, Gimnasia tomó el control del partido y se fue sintiendo cada vez más cómodo, a partir de sacar a Viedma de su aparente tranquilidad. La visita lució por demás nerviosa. Y el local se hizo dominador a partir de todo lo que contagió Rafa Rosende, clave para frenar al goleador Mc Cullough, quien lució por demás nervioso y prueba de ello es que estuvo más en el banco que en la cancha por acumulación de faltas y hasta por una técnica.

Tenso, físico, trabado, deslucido. Pero vibrante y emotivo. Así fue todo el primer tiempo. Gimnasia cerró su tablero en el primer cuarto al permitir solamente 10 puntos en el parcial y aprovechó sendos triples de Lancieri y La Bella para sacar la primera diferencia clara (19-10).

Pero toda esa energía se la olvidó Gimnasia para el segundo parcial. O mejor dicho, no la supo utilizar a favor. Y entró en una espiral de vértigo y errores que lo sacó de su juego y fue perdiendo la prestación que tenía hasta entonces. Y por el contrario, Viedma encontró respuestas desde el banco. Y empezó a recortar distancias. Se puso en juego, lo lastimó a Gimnasia y se fue agradando. Por el contrario, el Lobo se quedó sin gol. Le controlaron el pick and roll alto a La Bella con Efese, no aparecieron los lanzamientos exteriores y con una corrida de 14-2 Viedma pasó por primera vez al frente y empezó a sentirse ganador. Un cuarto para cada uno pero con la sensación de que Gimnasia había dejado pasar su momento.

El tercer parcial mostró lo mejor de la visita. Con paciencia en ataque y con presencia en defensa, fue inclinando la balanza cada vez más a su favor. Sacó 4, luego 8 y se puso a 12 (43-31) ante un Gimnasia obnubilado que optó por luchar el partido antes que jugarlo. Y cuando parecía que Viedma cerraba su negocio y la serie, Gimnasia, en su propia confusión encontró el combustible para la reacción.

Y fue con furia, con determinación, con las agallas que se necesitaban, que el Lobo puso todo otra vez en paridad. Cuatro defensas consecutivas achicaron la diferencia a cuatro y con un La Bella al que los climas calientes le caen como anillo al dedo, se puso al frente. Parecía imposible y no lo fue. El bahiense se puso el equipo al hombro y con un parcial de 19-4 cerró el cuarto con la ventaja de 59-57 impensada cinco minutos antes.

El final fue con todos los condimentos de un Play Off. Nervios, tensión, malas decisiones, goles increíbles, acumulación de faltas. Todo junto y con mucho premio y mucho castigo como resultado del resultado. Con defensas muy cerradas y evidentes signos de cansancio, los dos equipos tiraron lo que tenían en cancha. La Bella se hizo cargo, como siempre, y Efese aportó lo suyo. Viedma forzó una y otra vez con penetraciones que muchas veces terminaron en faltas y allí encontró el gol que necesitaba. Entraron al segmento final palo y palo. Y fue la visita la que tuvo la suerte de que la moneda cayera de su lado en un final cerrado desde la línea de tiros libres. Se equivocó Gimnasia en los dos ataques finales y ya no tuvo tiempo de nada. Se terminó la temporada y Viedma sigue con su sueño de ascenso. Ganó en un terreno por demás difícil y tiene derecho a festejar.

Informe: Prensa Gimnasia

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