Argentina le dio una lección a Brasil y ganó el grupo.

Las Gigantes volvieron a tener un partido en altísimo nivel, ahora en el clásico contra Brasil para quedar 1 en el Grupo. Puerto Rico será el rival de semis.

Con todo el corazón, una muralla defensiva, un despliegue de juego fenomenal y dos marchas más que Brasil, las Gigantes volvieron a tener otra actuación gloriosa y se llevaron el clásico sudamericano en el cierre del Grupo A de la Americup Femenina. Fue 68-49, en un partido que empezó a dominar a partir del segundo cuarto y con alucinantes actuaciones tanto a nivel colectivo como individivual. Las figuras, dentro de un contexto de nivel muy alto, fueron Débora González con 18 puntos y Andrea Boquete con 16.
La potencia de Gil complicó mucho a Argentina en el arranque del partido. Con su fortaleza física, ganando en el cuerpo a cuerpo y con una Argentina que se cargó rápido de faltas, la brasileña fue clave para sostener a Brasil en aquel inicio. Pero Argentina respondió fuego contra fuego y pegó a través de su media cancha, con el dueto Gretter-González en una sintonía bárbara que encontró espacios y dañó cada vez que tuvo chances.
Un triple de Gretter puso ventaja de seis (14-8) para que fuese la máxima de aquel inicio, y a pesar de que Brasil siguió buscando soluciones en Gilmara la realidad es que el 18-14 marcó un leve dominio de Argentina. Lo positivo de la apertura del juego no fue solamente el marcador, sino la muy buena defensa nacional y un seleccionado que mantuvo su buen rendimiento a pesar de rotar el banco, tal y como ha venido pasando hasta ahora.
Cuando Argentina empezó a rotar el banco encontró otra solución clave como Rosset, que se proyectó en cada ofensiva para terminar con conversiones fundamentales. El ingreso de Marchizotti para ofrecer centímetros y forzar errores en Brasil también fue importante, aunque sobre los últimos minutos del parcial explotó la aparición de Boquete, una constante premiada por esa continuidad con su mano de media y larga distancia.
Terminó siendo un parcial de 20 a 9 para Argentina, determinante para sacar una brecha de 38-23 al ingresar al descanso largo. Si bien esos +15 no eran determinantes, el resumen de esa primera mitad se puede enfocar tranquilamente en una defensa sin fisuras y un ataque que siempre estuvo presente a través de varias protagonistas (Gretter, González, Rosset y Boquete).
Las alternativas de Argentina siguieron apareciendo en la segunda mitad. Lejos de bajar el ritmo, las Gigantes volvieron a pegar en el reinicio de las acciones, ahora con un aporte clave de Burani en el juego interior y los miles de recursos de Pepo (con rompimientos y tomando buenas decisiones en cada pelota). Lo de Pepo, con 11 puntos en el arranque del cuarto, fue descollante, Argentina no dejó de evolucionar y a falta de tres minutos le sacó casi treinta puntos (58-31).
El tercer cuarto se cerró 60-38 a favor de las Gigantes, definiendo prácticamente la historia porque solamente un giro dramático podía cambiar el curso del juego. De todas formas nada de eso sucedió, ni siquiera de cerca, porque Argentina no aflojó su marcha y a pesar de que Brasil logró arrimarse en los últimos minutos nada cambió el curso de un partido totalmente abrochado.
Ahora las chicas de Santander tendrán el viernes libre (el torneo completo tiene descanso) y volverán a salir a la cancha el sábado ante Puerto Rico. Allí, mano a mano contra las boricuas, las Gigantes se jugarán no solo el pase a la final de un torneo que viene siendo fantástico sino que además se jugarán la primera de sus chances rumbo al Mundial de España.
————————————————–

Rosset: “Me perdí un Mundial estando en la puerta; sería un sueño jugarlo”

 

Argentina terminó una fase de grupos redonda, superando a Brasil en la última fecha y quedándose con el primer puesto de la zona. Una de las figuras del triunfo de las Gigantes fue Macarena Rosset (10 puntos), con quien hablamos minutos después de finalizado el choque.

– ¿Qué sensaciones tenés todavía con la adrenalina del partido?

. La verdad que todos los partidos estos llevan su cuota de ansiedad, por el objetivo primero. Sabés que si das un paso en falso te quedás afuera, sobre todo con los resultados que se estuvieron dando. Tenemos que dejar la ansiedad de lado y entrar concentradas en lo que tenemos que hacer. Le venimos haciendo mucho caso al cuerpo técnico y preparando muy bien los juegos. Eso es lo mejor que tiene el equipo. Estamos siguiendo todo al pie de la letra.

– ¿Es un gustito especial por ser Brasil?

. Siempre Brasil le da un poquito más. Igual no discriminamos. Era Brasil, pero había que ganar para poder quedar primeras. Fuera Brasil o el que sea. Eso nos propusimos y así entramos a la cancha.

– Se las ve con una ejecución muy rápida, mucho entendimiento. ¿Coincidís que el equipo está en un punto justo o pensás que les falta una vuelta de tuerca más?

. Siempre se puede mejorar. Eso lo sabemos. Desde los porcentajes, hasta algunas desatenciones defensivas. Pero desde hace mucho nos conocemos y eso se nota. Este es el equipo de Tailandia, la mayor parte de nosotras. No hay egoísmo dentro del plantel, eso es lo principal. Nos pasamos la pelota y jugamos todas juntas para el objetivo. No hay más que decir.

– Para vos también debe haber algo especial en este momento.

. Yo me perdí un Mundial. Me lo perdí estando en la puerta. Me lesioné en la gira previa. Sería un sueño, además de los Olímpicos sería lo último que me queda jugar. Es el sueño de todas. Cada una va a luchar desde su posición, estando afuera de la cancha o adentro. Para poder lograrlo.

– ¿Pensás ya en esa clasificación?

. En este punto ya no sabés si pensarlo o no. Pasa por dejarte llevar, poner lo que tenés que poner dentro de la cancha, independientemente si salen bien o no las cosas. Siempre dejando el máximo.

Fuente: BasquetPlus

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.