Magalí Vilches: “Poder entrenar así es un lujo”

La alera de Centro Galicia está agradecida por volver a la cancha en este contexto tan difícil. Elogia la organización, deja sus sensaciones y habla de cómo avanza la preparación para el Premundial.

“Estamos muy felices y agradecidas. La organización es un lujo. Hicieron lo posible para que podamos volver lo antes posible, siempre están a nuestra disposición y hay mucha gente trabajando para cumplir el protocolo y que podamos entrenar día a día. También contenta porque nos dieron la prioridad de ser el primer equipo en volver a entrenarnos oficialmente”. Arranca la tercera semana de entrenamientos de la preselección U18 en el Cenard y Magalí Vilches, la alera de 18 años, deja claras sus sensaciones. La nacida en Capital Federal es una de las 17 jugadoras que tiene su sexta práctica en el gimnasio León Najnudel en esta preparación para el Premundial que está pautado para el 6 de diciembre en Colombia.

“Fue increíble volver a una cancha luego de tantos meses y con el plus de que fue con una Selección argentina y me permitió reencontrarme con amigas y compañeras. Lo único malo que hemos perdido la normalidad del deporte, a lo que estábamos acostumbrados, pero es algo a lo que vamos a adaptarnos”, explicó Vilchez en charla con Prensa CABB. Magalí detalló las sensaciones que recorren los cuerpos de estas chicas tan jóvenes que nunca estuvieron tanto tiempo sin su gran pasión. “Estamos todas muy motivadas pensando que podemos tener un torneo tan cerca. Pero es tanta la emoción y la ansiedad que debemos controlarlas”, comentó.

La porteña que juega en Centro Galicia contó que “si bien durante la cuarentena me estuve entrenando de las maneras que podía, no es lo mismo que entrenar en cancha. Pero, por suerte, cada semana me siento mejor físicamente y más confiada con mi cuerpo”. El tema dominante en estos días ha sido el estricto protocolo sanitario que incluye controles de temperatura, desinfección permanente con alcohol, distanciamiento y materiales de uso particular como colchonetas, sogas, bandas y pelotas, que hacen toda la rutina muy distinta al pasado. “Fue dura la adaptación que debimos hacer. No estábamos acostumbradas al protocolo que hay que seguir para poder entrenar, fue nuevo para todas. Pero de a poco logramos adaptarnos a esta nueva realidad. La motivación por entrenar y estar juntas todo lo puede”, cerró.

Fotos: Matías García Falcone / Prensa FeBAMBA

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