Nacho Laterza y la historia de su primer tesoro: la camiseta de Ferro

Fue la primera que le regalaron de chico con la 4 de Scola y hoy, a los 24 años, el base se da el gusto de vestirla en la Liga. Su pasión por el básquet, la herencia familiar y el balance de la muy buena primera fase de Verde.

Sonriente y metiendo puñito junto a la tatarabuela Modesta Alonso y su hermanito Bautista, un muy joven Juan Ignacio Laterza posa con una camiseta muy especial para él. No es una cualquiera. No sólo es la de Ferro, un histórico de la Liga Nacional, sino que encima fue su primera camiseta. Un tesoro único para Nacho, quien ya desde chiquito palpó el básquet por pasión y herencia familiar.

“La camiseta de Ferro fue la primera que tuve. Vengo de una familia ligada al básquet porque mi papá Marcelo es entrenador y Ferro en aquel momento era el impulsor de la Liga“, cuenta Laterza, no sin revelar un detalle que hacían de esa camiseta una aún más especial. “Me la regalaron mis viejos y tenía el 4 en la espalda por Scola”, precisa.

El destino y, claro, el destacado nivel demostrado en la última temporada en Argentino de Junín hicieron que hoy, muchos años después de aquel día en el que sacaron esa foto, Nacho vuelva a sonreír y a meter esos puñitos con la camiseta de Ferro. Laterza es uno de los refuerzos de Ferro en esta temporada 2021/22 de la Liga Nacional, la cual se encuentra disputando su etapa inicial con el Súper 20. El arranque del Verdolaga en el torneo viene siendo más que positivo, arrojando un balance de cuatro victorias sobre cinco presentaciones. El base también analizó esta actualidad que vive el equipo.

– ¿Qué saldo te dejó esta primera fase del torneo?
– La verdad es que la primera etapa que tuvimos fue muy buena, muy positiva. Tanto en el resultado como en el juego, en todos los partidos pudimos cumplir con lo que estamos buscando como equipo. Tenemos mucho por mejorar, pero creo que arrancar ganando está muy bueno y da mucha confianza para lo que sigue. En lo individual, me sentí bien, buscando conocerme con mis compañeros y tratando de liderar desde el lugar que me toca. Poder jugar la Liga es algo que siempre soñé y lo disfruto todos los días.

– Me imagino que debe ser especial para vos llegar a Ferro, sabiendo que tu primera camiseta de básquet fue la del club en el que hoy estás.
– Sí, es muy especial llegar a Ferro, pero más que nada por la historia que tiene el club. Siempre lo dije, Ferro es Ferro. Es un club con mucha historia y para mí dar este salto en mi carrera significa muchísimo. Poder venir esta temporada a Ferro es especial, por todo lo que significa el club y esa historia que tiene.

– ¿Cómo fue el saber que ibas a jugar en el club?
– Cuando me lo comentaron se me cruzaron muchas sensaciones, porque era dar un paso importante dentro de mi carrera. Sentí que en Ferro se interesaron mucho en mí desde un principio, y eso es muy importante. Después como te decía, Ferro es Ferro, de los más históricos que hay en la Liga, y desde el primer momento tuve muchas ganas de poder pertenecer y tener la experiencia de jugar en el club.

– ¿Y cón qué club te encontraste?
– Un club muy ordenado y un grupo humano muy bueno. Se armó un grupo muy bueno. Ahora la intención es transformarlo en un buen equipo y por ahora todo va muy bien encaminado, con el objetivo de seguir conociéndonos y conectándonos dentro de la cancha.

– ¿Qué te significó revolver ese baúl de los recuerdos y encontrarte esa foto de chico con la camiseta del club? Contame un poco esa historia.
– Todo eso de la foto también me toca un poco. Vengo de una familia muy ligada al básquet y antes se seguía mucho a Ferro, mi viejo lo seguía bastante. Entonces la primer camiseta que me regalaron mis viejos fue esa. Tenía el 4 por Scola, aunque la verdad es que yo no tengo muchos recuerdos porque era muy chiquito en esa época, pero sí me acuerdo que me la pasaba viendo videos de básquet. Mi familia me cuenta que me la pasaba viendo videos o que siempre andaba con la camiseta puesta, y ellos también conocieron lo que era toda la Liga de esa época. Entonces para ellos también fue muy lindo el saber de mi llegada a Ferro.

– En esto de mirar videos, ¿Querías llegar a ser como algún jugador de esa época o tomaste algún modelo de chico?
– No era mucho de los que querían llegar para ser como tal jugador. Sino que siempre quise llegar por mí, porque de chico era lo que más quería. No quise ser como tal, pero siempre me gustó ver diferentes jugadores. De muy chiquito veía videos de Milanesio, en otros momentos de Pepe Sánchez, de más grande lo seguí siempre a Campazzo. Y después también hay un jugador que dirigía mí viejo de chiquito, que siempre fue mí ídolo: Ema Hartstock. De hecho, la familia de él fue la que me regaló el primer aro de básquet cuando cumplí un año.

– ¿Cómo es esa familia de básquet y de dónde viene esa relación?
– Mi viejo es entrenador, a mí me dirigió hasta los 14. Después me tuvo en algunas selecciones de Chubut. Yo soy nacido en Necochea, y por el laburo de mi viejo nos hemos ido moviendo. Orense, Tres arroyos y Puerto Madryn hasta que ahí nos quedamos, más que nada por una cuestión de que a mi hermano y a mí nos costaba mucho volver a movernos teniendo a todos nuestros amigos ahí. De ahí viene todo el amor al básquet, porque prácticamente yo nací dentro de una cancha además de que estar en el club era ese lugar tan lindo de contención, en el que te pasabas todo el día.

Informe: Prensa Ferro

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