“Pasé casi cinco años inolvidables en Neuquén” Esteban de la Fuente

Esteban de la Fuente. Leyenda del básquet del Rojo. Figura en la época dorada de Independiente en la Liga Nacional, el ex alero habla de su presente y rememora su exitosa etapa en la región. 

Los amantes del básquet de la región, y el hincha del Rojo en particular, añoran las épocas doradas, con Independiente como gran protagonista en la elite. Suelen evocar aquellos grandes equipos, y uno de los primeros nombres que mencionan al destacar a las glorias es el de Esteban De la Fuente. Pasaron muchos años desde su retiro en el club, en la temporada 2007/2008, y, lejos de la ciudad, la mayoría ya le perdió el rastro. Por eso LM Neuquén ubicó al ídolo para conocer su presente.

“Estoy dedicado al básquet formativo. En 2011 dejé de dirigir (9 de Julio de Río Tercero fue su último elenco) y en 2012 agarré Once Unidos, el club donde históricamente hizo de local Quilmes. Empezamos con 27 chicos y hoy estamos con 220”, comenta el ex alero. Su hijo Juan Esteban, de 16 años, sigue el legado. “Juega en Quilmes, el otro día estuvo en el clásico con Peñarol. Es lindo porque soy muy hincha de ese club”, explica este porteño de 48 años radicado en La Feliz.

“El mejor recuerdo”

Su paso por el Rojo lo marcó. “En mi carrera significó mucho Independiente, el recuerdo es el mejor, pasé casi cinco años inolvidables. El club y los compañeros me dieron la posibilidad de desarrollarme. Fijate que luego de mi primer periodo allá fui citado a la preselección y terminé jugando el Mundial 90 en el país”, destaca agradecido.

La dupla que formó con Marcelo Richiotti fue una de las mejores de la vieja liga y genera nostalgia en épocas de vacas flacas. “Nos entendíamos muy bien. Pero tuve otros grandes compañeros allá, como Luis Oroño , el Chino Barrales, Daniel Araóz, Claudio Tossi, el Nano Frangella. Un entrenador como el Patón Armer, que fue clave y me enseñó mucho. Y jugué con mi hermano Andrés, que hace 14 años falleció en Bariloche, por lo que es otra forma de recordarlo”, valora emocionado.

Detractor del actual formato de una Liga Nacional “bastardeada”, le desea lo mejor al Rojo. “Es una ciudad donde el básquet se vive de una manera especial y en la que dejé grandes amigos. Ojalá que le vaya muy bien a un equipo que quiero mucho”.

Fuente LM de Neuquèn – Fabricio Abatte

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