Vecinos en pugna

Aunque el Río Negro se empeñe en separarlas, Viedma y Carmen de Patagones están ligadas desde y para siempre. Empecinados al punto de la terquedad, los mapas aseguran que pertenecen a diferentes provincias, pero la añeja historia las une desde su mismísima fundación y las emparenta con leyendas de resistencia y coraje.

Ambas se funden en La Comarca, se resumen y complementan, y en el básquet, se potencian, a tal punto de ser el deporte de referencia de la zona, el que provoca las cargadas de oficina y las chicanas en redes sociales.

La competencia interna es a cara de perro, con idiosincrasia forjada en décadas de duelos frente a elencos bahienses, y choques que fueron subiendo la apuesta con refuerzos nacionales y extranjeros a la par de la incipiente Liga Nacional. Y en los ’90, mientras se diluía el sueño del traslado de la Capital de la República, nacía la ilusión llamada Depovi, que fusionó a los equipos de la zona y llevó al Valle Inferior a la mismísima Liga Nacional A con apellidos que seguramente harán pintar un lagrimón al más valiente del lugar, Leo Sandón, Donald Jones, Mauricio Beltramella y luego el Loco Montenegro.

El fuego nunca se apagó, se mantuvo vivo en el mano a mano tierra adentro, y en las últimas campañas los duelos de entrecasa coparon la vidriera nacional en el TNA con la llegada de Atenas de Carmen de Patagones para ponerle pimienta a la región. Deportivo Viedma ya no estaba solo y el derby se armaba.

“Este clásico es bastante nuevo, pero la ‘pica’ viene más por el duelo Viedma – Patagones. Se juega a cancha llena y se vive en la semana, con los algunos contrastes entre equipos e incluso entre las ciudades, porque Atenas es un club social, con inferiores y Deportivo es sólo el equipo del TNA; y mientras Patagones es más pueblo, Viedma tiene mucho empleo en lo que es administración pública”, analiza desde un rincón sociológico Francisco Ciccone, periodista que sigue el andar del elenco bonaerense en el TNA y que agrega condimentos al tema, como si hiciera falta: “La mitad del plantel de Atenas paso por Viedma, y bueno, lo de Cutley, que fue el tema de conversación todo el receso”.

Lo de Cutley, lo explica Ramiro Robles Durán, periodista de Planeta Basquet: “El paso de Scott a Atenas generó conmoción en la Comarca e incluso importante malestar entre las dirigencias. Fue el mejor extranjero que tuvo Viedma y la gente lo adoraba. En los primeros clásicos de esta temporada se lo hicieron sentir con silbidos e insultos”.

Durán, que cubre al elenco rionegrino, pinta un panorama de lo que genera este choque: “Hasta hace dos temporadas el clásico de Viedma en el TNA era Huracán de Trelew y el de Atenas en el Federal era Olimpo de Bahía Blanca, pero ahora este duelo es el que genera mayor expectativa. Hay cinco radios que transmiten a los equipos, se habla del partido durante toda la semana previa y la posterior, hay cargadas en Facebook y bueno, el espectáculo es maravilloso, impresionante marco, color, cancha llena, globos, papelitos y los choques de hinchadas, pero sólo desde lo verbal, siempre con buen comportamiento. Se disfruta mucho”.

Qué más desearía un protagonista que un clima así. Emiliano Agostino tiene un plus. “Soy de Carmen de Patagones, en la Comarca, y Atenas es mi club de toda la vida. Tengo la suerte de poder jugar una categoría a nivel nacional con mi equipo, así que estoy viviendo un sueño que todos los jugadores profesionales anhelan”, cuenta el maragato, quien siente el clásico muy adentro, como varios de sus compañeros salidos de las inferiores.

En la vereda de enfrente hay otro oriundo de Patagones, pero que defiende la camiseta de Deportivo Viedma y reconoce un arraigo que hace más profundos sus intereses en este clásico. Pedro Franco, de él se trata, lo cuenta: “Soy de Deportivo Patagones y ahí juego en todos los recesos, Atenas es mi clásico rival de toda la vida”.

“El duelo se vive muchísimo en las dos ciudades, con pasión, esto de tener dos equipos en el TNA no había pasado nunca, se armó este clásico y despertó locura. Hay mucha gente que vive en Patagones y trabaja en Viedma o viceversa, así que hay muchas cargadas, pero es lindo, es sano y especial”, cuenta el experimentado perimetral.

En las dos temporadas que llevan “juntos” en el TNA, Atenas ganó cinco de los nueve partidos disputados entre ellos, con la particularidad de quedarse con los últimos cuatro disputados en esta campaña (4-1 en la actual temporada) tras perder tres de los cuatro jugados a manos de Viedma en 2015/2016. El 5 de febrero, en el Ángel Cayetano Arias de Viedma, se jugará el último clásico de la temporada en su fase regular.

Los entrenadores también tienen una mirada especial, sin ser oriundos de la zona pero con conocimiento de causa. En especial Guillermo Bogliacino, quien en 1995 llegó desde Entre Ríos y allí se quedó. “El torneo local siempre fue fuerte, incluso con extranjeros y el empuje logrado con el Depovi fue importante. Se armaban choques entre seleccionados de Viedma y de Patagones en los veranos y se llenaban las canchas. El básquet es el principal deporte y aunque los recursos a veces no abunden, hay un apoyo grande y eso dio origen a que haya dos clubes en el TNA. Tuve la suerte de dirigir a los dos equipos y creo que a Viedma le hizo bien que Atenas haya llegado a la competencia, que se potencie el duelo con Patagones, porque tanto el año pasado como este la cancha explotaba, quedó gente afuera. Fue una fiesta sin que nada malo pase”.

Cruzando el río está Leandro Hiriart, rosarino que ya hace un par de campañas está al frente de los intereses del Deportivo Viedma. “Hay una cultura basquetbolística muy grande, la región tiene esa marca, se vive muy distinto a otros lugares. Los equipos de Patagones y Viedma traen jugadores de Liga para el certamen local, sobre todo en el primero y hay mucho básquet todo el año. La zona también da jugadores”, analiza Hiriart, quien también apunta al clásico ante Atenas: “Quizás este año la rivalidad se exacerbó por un tema de pases, pero se juega a cancha llena y en los medios de comunicación o en la calle se habla del tema, todos están enterados de lo que pasa”.

Ligadas desde y para siempre, unidas por el amor al básquet, Carmen de Patagones y Viedma le regalan a dos provincias y al deporte nacional un duelo desbordante de pasión que es producto de las más intrínseca de las rivalidades, la que pone frente a frente a hermanos en un lúdico choque de fuerzas. Enemigos íntimos.

Fuente: *David Ferrara fue productor periodístico de las transmisiones televisivas del Torneo Nacional de Ascenso durante diez años. Periodista del diario El Ciudadano de Rosario. Docente en Tea Rosario y en Ieserh Rosario. En Twitter @davidferrara35.

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