Pennacchiotti y el objetivo con Riachuelo: “Jugar un lindo básquet y que se disfrute”

El pivote bahiense, uno de los refuerzos que tendrá Riachuelo para la próxima temporada de La Liga, resumió el paso a paso en su carrera y su deseo en esta experiencia que vivirá con la entidad riojana.

Franco Pennacchiotti es una de las caras nuevas que tendrá Riachuelo de La Rioja en la temporada 2022/23 de La Liga Nacional de Básquet. El pivote es un jugador que conoce muy bien el básquet del ascenso y La Liga, ligado a una historia que se resume entre la pelota naranja y los libros. A continuación, conocemos más de su recorrido.

El interno de 2.05 metros y 31 años nació en Bahía Blanca, ciudad que también alberga a toda su familia: su padre, su hermana, su pareja y sus dos hijos, Dante y Milo, que son lo mejor que le pasó en su vida.

El primer deporte con el cual tuvo contacto fue el fútbol en el Club Libertad pero a los 9 nueve años se enganchó con el básquet gracias a un primo que jugaba en Villa Mitre, la casa que lo vio nacer y que estaba a media cuadra del local de su padre. A partir de allí el flechazo con la naranja fue inevitable. “Un momento de la adolescencia que me viene a la memoria es cuando debuté en la liga local de Villa Mitre, tenía 15 años y fue todo un momento. Creo que todos nos acordamos del debut en primera”.

Luego de los años de formación, el debut en la Liga Nacional llegó en el año 2010 como juvenil de la mano de Bahía Estudiantes. “En ese entonces había un equipazo, me acuerdo que fue un partido que se ganó bien. Son de esos momentos que nunca te olvidás”, reconoce.

Su carrera continuó con la participación en torneos federales con Estudiantes de Olavarría, Bahiense del Norte, el mítico club del que surgió Manu Ginóbili, Olimpo y Villa Mitre nuevamente. Más tarde, en el 2021, recibió una oferta que no esperaba: volver a la máxima categoría, esta vez, con Peñarol de Mar del Plata. “Un poco no me lo esperaba pero cuando arreglé con Peñarol y sabía que iba a tener una responsabilidad importante en el equipo me lo tomé con la seriedad del caso. En ningún momento dejé de pensar que estaba jugando la Liga”.

Además del deporte, los libros son una cuenta pendiente para él. Está terminando la carrera de economía en la Universidad del Sur de Bahía Blanca. “Es muy probable que trabaje en el rubro en algún momento pero por lo pronto sigo disfrutando del básquet”, declara.

Franco tiene mucho recorrido en el deporte y también tuvo la posibilidad de jugar afuera en Ourense de España y Corona Piadena Basket en Italia. “Lo mejor es vivir otra experiencia, entender el juego de otra manera, con otra dinámica. Ver hacia dónde se está el juego en todo lo que ya sabemos, el tiro de tres puntos y el juego dinámico que se está priorizando ahora. De eso te das cuenta cuando salís afuera. Lo peor es el extrañar, los pequeños detalles del día a día que el argentinismo nos da y están buenísimos”.

El trabajo duro y la disciplina son moneda corriente en su vida. Haber jugado de manera regular en la Liga Nacional es un sueño cumplido para él, y anhela estar en un equipo que logre pelear por un campeonato. De su última participación en la competencia mayor recuerda la experiencia de jugar en burbujas debido al covid y ahora espera poder disfrutar de la calidez de la gente en las localías.

Ahora su camino continuará en Riachuelo. “Tengo muchas ganas de ir y conocer la provincia. Estoy muy contento y espero que se forme un buen grupo, que se pueda jugar un lindo básquet y que la gente lo pueda disfrutar. Ojalá tengamos un plantel que dé que hablar y podamos estar lo más arriba posible”.

Informe: Prensa Riachuelo de La Rioja

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